El Plan Regional de Convivencia en los centros educativos de Extremadura parte de considerar como último fin de la institución escolar la formación de ciudadanos capaces de reconocer la igual dignidad de los seres humanos, de respetar la Declaración Universal de Derechos del Hombre y de ejercer sus derechos y deberes, es decir, contribuir a la educación integral de ciudadanos y ciudadanas competentes para participar y desarrollarse, de manera efectiva, en una sociedad plural, formados en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, desde principios democráticos de convivencia.
Este Plan pretende ser un marco de referencia para promover y mejorar la convivencia en los centros
educativos, mediante la aplicación de medidas preventivas y, en su caso, correctoras, que favorezcan la orientación y resolución pacífica de los conflictos.
OBJETIVOS:
El Plan se plantea los siguientes objetivos:
- Promover la mejora de la convivencia.
- Impulsar a la puesta en práctica en los centros, de propuestas educativas innovadoras que generen un clima de convivencia.
- Dotar a los centros docentes de los recursos y las estrategias necesarios para ofrecer una respuesta educativa ajustada a las necesidades del alumnado y para mejorar la seguridad de las personas y de las instalaciones.
- Realizar estudios e informes sobre la convivencia en Extremadura.
- Crear sinergias de colaboración entre todos los sectores de la comunidad educativa.
- Promover la coordinación en el ámbito local y regional que corresponsabilice a las distintas instituciones en la Educación para la convivencia.
PRINCIPIOS BÁSICOS
1. Prevención: Las actuaciones irán dirigidas a generar condiciones facilitadoras de la convivencia y a la detección e intervención precoz en aquellas situaciones que pongan en riesgo ésta.
2. Normalización: Pretende garantizar el aprendizaje de la convivencia escolar integrado en el Proyecto Educativo del Centro y los Proyectos Curriculares, y dote a los centros de una organización para regular la convivencia democrática, igualitaria e inclusiva de todos los elementos de la comunidad educativa y social, procurando evitar las medidas de exclusión.
3. Participación: Entendida como la implicación, compromiso e intervención activa de los distintos sectores de la comunidad educativa y de la comunidad social. Supone la construcción colectiva y democrática de las reglas que regulan las relaciones en el aula, en el centro, en la comunidad educativa y en la comunidad social y exige la incorporación y el esfuerzo compartido de todos los agentes educativos, formales y no formales.
4. Planificación: Todas las medidas y actuaciones a desarrollar deben partir de un análisis previo, programarse de manera priorizada y de acuerdo con los recursos reales. Los planes de convivencia de los centros no pueden ser algo improvisado, requieren de la reflexión previa de toda la comunidad educativa, de tiempos y espacios adecuados y las actuaciones deben ser recogidas en el Proyecto Educativo de Centro.
5. Contextualización: El Plan establece el marco general de referencia para la Comunidad Autónoma de Extremadura que exige la concreción en cada centro del Plan de Convivencia adaptado a su realidad educativa, social y cultural.
6. Coordinación: Exige la cooperación y conjunción de esfuerzos compartidos, garantizándose, de esta forma la optimización de recursos y la corresponsabilidad y complementariedad en las actuaciones de los distintos agentes educativos, tanto de la comunidad educativa como de la comunidad social.
7. Socialización: Las relaciones de convivencia estarán basadas en el respeto a los derechos individuales y colectivos, y las actuaciones deben garantizar el aprendizaje de la convivencia y el desenvolvimiento del alumnado en la sociedad de una manera crítica y responsable.
8. Interculturalidad: Todas las actuaciones tendrán en cuenta la pluralidad cultural de la comunidad educativa, desde el respeto a las diferentes culturas y sus peculiaridades, todo ello en el marco de los Derechos Humanos.
9. Globalidad: Las actuaciones se abordarán desde un enfoque sistémico, considerando a la comunidad educativa como un todo, y por ello, orientando las actuaciones del Plan de Convivencia del Centro a todos los sectores de dicha comunidad y a todos los ámbitos de la vida del mismo y su entorno más próximo. En la puesta en marcha de las medidas recogidas en el Plan se garantizará el carácter integral de las intervenciones.
Por tanto, los centros educativos para la elaboración de su Plan de Convivencia considerarán las siguientes premisas básicas a fin de garantizar su eficacia:
- Generar procesos de motivación para iniciar el Plan de Convivencia, fomentando la participación y el esfuerzo compartido de todos los sectores de la comunidad educativa.
- Asumir compromisos referidos a los tiempos y espacios que se dedicarán al proceso.
- Analizar y clarificar la situación del centro para a partir de este análisis diseñar las actuaciones.
- Contar con el compromiso del profesorado en un proyecto común, que deberá recibir apoyos y estímulos constantes.
- Garantizar el carácter global, integrado y preventivo que debe tener el Plan de Convivencia del Centro, promoviendo actuaciones que:
- Tiendan al desarrollo de la autodisciplina.
- Consideren el conflicto como valor que permite cambios y la construcción de aprendizajes relacionados con la convivencia.
- Eviten las medidas y actuaciones de exclusión.
EVALUACIÓN DEL PROGRAMA
La evaluación y seguimiento del Plan de Convivencia de Centro. En cada centro escolar serán las Comisiones de Convivencia las encargadas de coordinar el proceso de seguimiento y evaluación interna de los Planes de Convivencia de Centro. En los Planes de Convivencia de Centro deberán especificarse los siguientes aspectos en relación con la evaluación interna:
• Fases del proceso evaluador.
• Indicadores de Evaluación, en relación con las siguientes dimensiones:
1. Contexto del centro escolar.
2. Organización y funcionamiento del Centro.
3. Posicionamiento Pedagógico.
4. Participación de las familias.
5. Colaboración con la comunidad social.
- Instrumentos para la evaluación.
- Temporalización.
La evaluación externa de los Planes de Convivencia de Centro corresponderá a la Inspección Educativa. A tal fin el Plan General de Actuación de la Inspección de Educación la incluirá como una actuación de carácter habitual.
Esta evaluación externa de los centros tendrá, entre otras, las finalidades de valorar la eficacia de las políticas educativas y mejorar los procesos y los resultados de la organización y el funcionamiento de los centros, teniendo en cuenta el contexto socioeconómico y los recursos disponibles, y de completar y complementar la evaluación interna, realizada en el centro. La Inspección educativa, de acuerdo con lo indicado, valorará los procesos y los resultados en relación con el clima de convivencia en el centro y elaborará informes dirigidos a los órganos colegiados para la puesta en marcha de las mejoras que considere oportunas, impulsará y asesorará los procesos de evaluación interna e informará a la Administración educativa sobre la eficacia e idoneidad de las actuaciones específicas para la mejora de la convivencia adoptadas por los centros.
El trabajo evaluador realizado por la Inspección se plasmará en el correspondiente informe, que incluirá los siguientes elementos:
1. El proceso seguido en la elaboración del Plan.
2. Logros, dificultades y problemas detectados.
3. Las propuestas de mejora (Centro, Comunidad, Administración, etc.)
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